EN
VOS CONFÍO
Por Shirley Martinez
La autora de esta
impresionante
obra de arte me escribió lo siguiente sobre la misma:
“La
pintura del Sagrado Corazón
tiene una historia muy fuerte para mí. Desde que murió
Lucia, hace un año, sentí
la necesidad de pintarlo, porque ella esperaba ver Su rostro cuando
pasase al
otro lado. Un día, rezando, en mi inspiración, la
vi, sentada a orillas de un río,
reflejándose en el agua y, por detrás de ella,
desde el cielo, Él caminaba
hacia ella. Aquel día me propuse pintarlo en honor a Lucia,
a la que quise como
a una hermana.
Transcurrieron
varios meses mientras
yo hacía fotos en las iglesias, buscaba estampitas y trataba
de encontrar al
Cristo que sentía dentro de mí. Pero no lo
conseguía.
Entonces, el 16 de
Julio, día de la Virgen de Itati (no fue,
pues, casualidad), oré con gran devoción a
Jesús, para que me ayudara a
pintarlo y acepté el desafío de expresar mi
Cristo Interno. Éste fue el texto
de mi oración, que me ayudo mucho, por cierto:
“Amado
Jesús, quiero que mi Alma se eleve, para suplicarte con
devoción que abras mis
caminos para encontrar al maestro que me guíe para pintarte.
Quiero que mi alma se eleve para fotografiar
en la retina física Tu perfecta y Divina figura, para poder
dibujarte sobre el
lienzo de mi vida.
Quiero que mi alma se eleve para palpar el
contorno bendito de tu cuerpo y que, por ósmosis de Amor,
inunde los músculos
de mi mano para transmitir la bella Imagen
de tu Ser.
Quiero que mi alma se eleve para que los sentidos
humildes del artista se inunden con los colores verdaderos de Tu piel,
Tus
ojos, Tu manto, Tu aura, para fusionarlos en mi paleta y pincelar Tu
fiel
Espíritu.
Quiero que mi alma se eleve para extasiarme
con Tu presencia, con Tu Amor infinito, Tu Paz eterna, y que me
acompañes
siempre en la inspiración de mis obras.
Quiero que mi alma se eleve para captar la
sinfonía angelical que te rodea, para escucharla con
emoción cada vez que te
pinte.
Tú,
y la perfecta naturaleza de tu creación
son mis musas inspiradoras que hacen vibrar mi Espíritu,
como la cuerda del
violín en las manos de su maestro, y rompen el cristal de mi
caparazón físico y
dejan plasmar la belleza de lo visible y de lo invisible a nuestros
ojos.”
Pincha en la imagen para
verla más grande
No se escribir,
pero me salió del
alma y, como siempre, la respuesta ha llegado en mi lienzo.
Y así
salió este Ser, tan fuerte
y dulce a la vez, con un carácter firme pero justo,
compasivo y con una imagen
irresistible por su belleza humana y espiritual, con su tez tostada por
su
peregrinaje, sus ojos castaños y su cabello despeinado pero
no “desprolijo”.
No he podido
conocer a fondo el
significado del corazón y sus signos (espinas, fuego, etc.).
Tema pendiente. Este
cuadro lo hice para mí y está en mi
habitación, frente a mi cama, así que,
cuando me levanto, me da fuerza para enfrentar un nuevo día.
No lo podría
vender, es mi Cristo. Estás autorizado para ponerlo en la
página web de tu
Centro de Madrid. Lo titulé "En Vos
confío". Esta realizado
en acrílico y tiene unas dimensiones de 70 x 50 cm.”
Sin comentarios. F. M. Nácher
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