EL LIBRE ALBEDRÍO
Por Shirley Martinez
Interpretación del espectador de la obra:
“Somos niños, colocados sobre
los raíles de la vida y hemos de caminar por ellos. Pero esos raíles están
llenos de bifurcaciones – en realidad la vida es una ininterrumpida
elección entre varias posibilidades – y el tren de los acontecimientos - sobre
todo los kha micos - se aproxima continuamente y, si no acertamos en la
elección - permanente elección - la vía nos llevará adonde no queríamos
aunque, en realidad, aún no sabemos - somos niños - adónde debemos ir.”
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Texto explicativo de la autora sobre la
génesis del cuadro:
"Libre Albedrío" nació un día en
que estaba atravesando un momento muy difícil y escribí, primero, una vivencia
y, luego, se fueron añadiendo otras ideas para pintarla.
Lo que escribí fue un grito de auxilio por
un ataque de pánico y luego, la imaginación, con el conocimiento y la reflexión,
ayudaron a vencerlo. Ella es mi Yo interior siendo aún niña, que clama
asustada:
"Dios mió, ayúdame. Que esta vida MIA
se esta descarrilando otra vez y sufro de pensar en un nuevo accidente.
Aléjame de los pensamientos negativos, de
mis miedos, mi desconfianza y mi dolor.
Enséñame a manejar esta locomotora desenfrenada
de mi mente; ayúdame a parar en cada estación, para bajar equipajes demasiados
pesados.
Fortalece los rieles de mi Espíritu para
transportarme serenamente y observar el paisaje en Paz.
Te pido auxilio para que un aire nuevo y
puro corra por el interior de los vagones, perfumando el correr de los días.
Dame la Luz blanca y brillante del faro de
mi locomotora, para distinguir la verdad de lo ilusorio.
Cobíjame bajo tu sol de Vida, para
calentar la caldera de mi corazón y tener así la energía de seguir avanzando.
Yo sé que dentro del tren hay una NIÑA
miedosa, sentada en la oscuridad de la bodega, aturdida por el ruido de la maquina. No conoce el
calor, el color ni el amor.
Ayúdame a conducirla hacia el exterior
para que recobre la autoestima, se conecte con la vida y sea ella la que maneje
este tren.
Siendo ella la maquinista, recorrerá
nuevas tierras, experimentará nuevas sensaciones, se detendrá en las estaciones
a jugar, reír a pintar y llenará el tren de alegría. Y el tren la esperará
paciente en el andén, porque sentirá que ha encontrado a quien, con su Amor y
Ternura, pudo llenarlo de Vida."
Luego, cuando fui creando mi dibujo, pensé
en mi vida y recordé que, a los 8 años, tuve que pasar cambios muy fuertes. Nos
mudamos a otra provincia muy lejos, más de mil kilómetros, dejando afectos de
amigas y parientes; de tenerlo todo pasamos a no tener que comer; y, en un
lugar donde nadie nos conocía, tuve que crecer bruscamente y dejar de ser niña
para ser una niña mujer y hacerme cargo de la casa; muchas responsabilidades
y decisiones; prepararme para que dentro
de 7 años mi madre dejara de estar a mi lado. Es como si esa niña no hubiera
tenido infancia y hubiera quedado encerrada en ese tren.
Pero está relacionado también con el
nacimiento del cuerpo vital, y el Libre Albedrío que tenemos como seres humanos
y que nos permite reconocer, con la intuición, el camino que ya elegimos con antelación,
en el cielo, para llegar a la meta perseguida.
La polvareda que se levanta entre los
rieles por el viento de los obstáculos hace mas difícil ver con claridad qué
camino seguir. También hay veces en que nos gusta jugar en el filo de las
decisiones. “
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